En el papel suena simple: 14 días arriba, 14 días abajo.
Pero vivir un turno 14×14 en faena es otra historia. Cambia tus horarios, tu cuerpo, tu relación con la familia y hasta la forma en que ves el tiempo libre.
En este artículo te cuento cómo se vive de verdad un turno 14×14:
Cómo suele ser el día a día
Lo bueno que casi nadie cuenta
Lo malo y lo desgastante
Y algunos tips para adaptarte y no quemarte en el intento
Está pensado especialmente para ayudantes de sondaje, perforistas y toda la gente que se mueve en el mundo minero.
¿Qué significa trabajar 14×14?
Trabajar 14×14 es:
14 días seguidos en faena, con jornadas largas (generalmente 12 horas diarias)
14 días seguidos de descanso, en tu casa o ciudad
En esos 14 días arriba, tu vida se reduce a tres cosas:
trabajo – campamento – dormir.
Un día típico en turno 14×14
Los horarios cambian según la faena, pero un día estándar puede verse así:
Mañana
04:30–05:30 – Despertar, higiene rápida, vestirse, tomar desayuno.
Antes del bus – Charla de seguridad, chequeo de EPP, revisión de condiciones climáticas.
Traslado a la faena – Viaje en bus o van, a veces 30 min, a veces más de una hora.
Jornada de trabajo
Cambio de turno con la cuadrilla que se va: se entregan novedades del pozo, metros, problemas del equipo.
Trabajo en plataforma: armado, perforación, manejo de barras, testigos, orden y limpieza.
Pausas de colación: una o dos paradas para comer, hidratarse y descansar algo el cuerpo.
Controles constantes de seguridad, clima, fatiga y herramientas.
Tarde / Noche
Cierre de turno: orden de área, reporte de metros, estado de máquinas y materiales.
Viaje de regreso al campamento.
Cena, ducha, un rato corto para compartir o llamar a la familia y luego dormir, porque al día siguiente se repite todo.
Así, 14 veces seguidas.
Lo bueno de un turno 14×14
Aunque es duro, el 14×14 también tiene cosas positivas:
1. Más días libres seguidos
Tener 14 días completos de descanso permite:
Pasar tiempo de calidad con la familia
Viajar o hacer trámites tranquilos
Estudiar o hacer otros proyectos en tus días de bajada
Si sabes aprovechar ese tiempo, puedes avanzar mucho en tu vida personal.
2. Sueldo más alto que en muchos trabajos de ciudad
Los turnos largos y las condiciones de faena suelen venir con:
Mejor renta que trabajos urbanos similares
Posibilidad de generar ahorros si te ordenas
Oportunidad de salir de deudas y planificar metas grandes
3. Compañerismo distinto
Cuando vives 14 días seguidos con la misma gente:
Se generan lazos fuertes con la cuadrilla
Aprendes a confiar en tu equipo
El turno se hace más llevadero si hay buen ambiente
4. Rutina clara
Sabes exactamente qué vas a hacer:
Horarios fijos
Tareas repetitivas que te permiten mejorar
Metros diarios que dan una sensación clara de avance
Lo malo (o lo que más cuesta)
No todo es bonito, y es importante saberlo antes de empezar.
1. Lejanía de la familia
Estar 14 días lejos significa perderte:
Cumpleaños
Reuniones familiares
Momentos importantes con hijos o pareja
Si no se conversa bien en la casa, esto puede generar conflictos y culpa.
2. Cansancio acumulado
Aunque duermas, el cuerpo lo siente:
Jornadas largas y exigentes físicamente
Cambios de altura (cordillera)
Climas extremos (frío, calor, viento, polvo)
Llega un momento del turno en que todos están “pasados de cansancio” y ahí se elevan los riesgos.
3. Vida limitada al campamento
En faena:
No decides qué comer
Tienes horarios para todo
Tu espacio personal es reducido
Para muchos, esta sensación de “estar encerrado” desgasta mentalmente.
4. Repetición y monotonía
Hacer casi lo mismo todos los días puede:
Aburrir
Hacerte bajar la guardia
Llevarte a hacer las cosas “en piloto automático”, lo que es peligroso en sondaje.
Lo desafiante: lo que no se ve en el papel
Además de lo bueno y lo malo, hay desafíos más sutiles:
1. La cabeza no se apaga
Es normal que, aun en tu pieza de campamento, sigas pensando:
En problemas del pozo
En lo que pasó en la casa
En si estás avanzando en tu carrera
Aprender a bajar revoluciones es clave para no terminar reventado mentalmente.
2. Convivencia en campamento
Compartes con personas con:
Distintas culturas, edades y formas de pensar
Problemas personales que también llevan a la faena
Hay que aprender a:
Respetar espacios
Evitar conflictos innecesarios
Elegir bien con quién pasas tu tiempo libre arriba
3. Mantener buenos hábitos con poco tiempo
Intentar:
Hacer ejercicio
Comer mejor
Estudiar
Llamar a la familia
…con jornadas de 12 horas y sueño acumulado es un desafío grande, pero no imposible.
Cómo se siente el turno por etapas
No todos los 14 días se sienten igual.
Días 1–3: Adaptación
El cuerpo se está acostumbrando a la altura y al frío/calor.
Todavía extrañas fuerte la casa.
Estás aprendiendo el ritmo de la cuadrilla.
Días 4–10: Ritmo de trabajo
Entras en “modo faena”: ya conoces la rutina.
El cansancio se siente, pero lo manejas.
Es cuando más metros se sacan y más se aprende.
Días 11–14: Cansancio y cuenta regresiva
El cuerpo y la mente ya vienen cargados.
Hay más riesgo de errores por fatiga o exceso de confianza.
Todos están pensando en la bajada: es cuando más hay que poner atención a la seguridad.
Tips para adaptarte mejor a un turno 14×14
1. Antes de subir
Dormir bien la noche anterior (no subir trasnochado).
Llevar tu mochila bien preparada: ropa adecuada, básicos de higiene, linterna, botiquín personal.
Conversar con la familia y dejar claro el plan de comunicación (horarios para llamadas, etc.).
Tener listo todo lo administrativo: documentos, exámenes, permisos.
2. Durante el turno
Puntualidad sagrada: llegar antes al bus y al punto de encuentro.
Cuidar tu EPP y usarlo correctamente siempre.
Comer e hidratarte bien, aunque estés cansado o sin mucha hambre.
Aprovechar los ratos libres cortos para estirar el cuerpo y moverte.
Dormir lo más que puedas: la faena no es lugar para desvelarse.
3. En el campamento
Mantener tu pieza ordenada y limpia.
Evitar grupos conflictivos y conversaciones tóxicas; arriba todo se amplifica.
Usar el tiempo libre para:
Llamar a la familia
Leer, estudiar o ver algo que te sume
Prepararte para el siguiente día (ropa, EPP, despertador)
4. Al bajar de turno
El primer día, descansa de verdad: sueño, comida tranquila y tiempo con la familia.
No gastes todo el sueldo los primeros días: recuerda que es para 30 días, no solo para la semana de fiesta.
Usa al menos una parte de tus días libres para hacer trámites, avanzar en metas personales o estudiar.
Entonces, ¿vale la pena un turno 14×14?
Depende de tus metas y de cómo te organizas.
Un turno 14×14 puede ser:
Una gran oportunidad para ganar bien, salir de deudas y crecer rápido en experiencia.
Pero también puede convertirse en una vida de cansancio, desorden y problemas familiares si no lo manejas con conciencia.
La clave está en:
Cuidar tu salud física y mental
Mantener una buena comunicación en casa
Ser profesional en faena
Usar tus 14 días de descanso para construir la vida que quieres, y no solo para recuperarte del turno.
En Sondaje Minero Chile queremos mostrar la realidad del trabajo en faena sin adornos, pero también con herramientas para que puedas aprovecharla al máximo.
Si estás empezando en el rubro, este tipo de turno puede ser el primer paso para:
Ser un ayudante sólido
Luego perforista
Y más adelante, supervisor o administrador de contrato, si lo combinas con estudio y disciplina.
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