Trabajar en sondaje minero puede ser una tremenda oportunidad… pero también es una actividad de alto riesgo si no se hace con disciplina y respeto por los procedimientos.
En una plataforma de sondaje se combinan:
Maquinaria pesada
Altas presiones (aire, hidráulica, agua, lodos)
Carga física intensa
Clima extremo y turnos largos
Por eso la seguridad no es un “extra”: es parte del trabajo.
En este artículo revisamos los 10 riesgos más frecuentes en sondaje y cómo se controlan, para que los ayudantes, perforistas y supervisores los tengan siempre presentes.
1. Atrapamientos entre partes móviles
Riesgo:
Quedar atrapado entre barras, llaves, clamps, cables, winches, cabezal de rotación u otras partes móviles de la sonda.
Ejemplos típicos:
Poner la mano donde se enroscan o desenroscan barras.
Acercarse demasiado al cabezal o al wireline en movimiento.
Controles:
Respetar siempre las zonas de atrapamiento marcadas.
Nunca meter manos donde hay rotación o movimiento.
Usar las herramientas correctas (llaves de barras, ganchos, etc.), no el cuerpo.
Comunicación clara entre perforista y ayudante antes de cualquier maniobra.
2. Caídas al mismo nivel y a distinto nivel
Riesgo:
Caerse en la plataforma, escaleras, pasarelas o zonas de trabajo irregulares.
Causas frecuentes:
Lodo, agua o aceite en el piso.
Material tirado: mangueras, cables, trozos de madera.
Subir/bajar de la sonda apurado o sin tres puntos de apoyo.
Controles:
Mantener orden y limpieza permanente (housekeeping).
Usar calzado de seguridad con buen agarre.
No correr ni saltar en la plataforma.
Usar barandas, pasamanos y líneas de vida donde sea obligatorio.
3. Golpes por objetos en movimiento o caída de objetos
Riesgo:
Ser golpeado por barras, herramientas, piezas que se sueltan o materiales que caen.
Ejemplos:
Barras mal sujetas que se deslizan.
Llaves, pernos o herramientas que se caen desde altura.
Controles:
Asegurar correctamente barras, herramientas y pernos.
No trabajar bajo cargas suspendidas.
Usar siempre casco con barboquejo y lentes de seguridad.
Revisar periódicamente el estado de eslingas, grilletes y winches.
4. Sobreesfuerzos y lesiones musculoesqueléticas
Riesgo:
Lesiones en espalda, rodillas, hombros o manos por levantar, tirar o empujar cargas sin técnica.
Situaciones típicas:
Levantar barras a pulso con mala postura.
Cargar cajas de testigos solo y sin ayuda.
Hacer movimientos repetitivos sin descanso.
Controles:
Usar técnicas correctas de levantamiento manual de carga (flexionar rodillas, espalda recta, carga pegada al cuerpo).
Pedir ayuda o usar medios mecánicos cuando el peso es excesivo.
Hacer pausas y estiramientos básicos durante el turno.
Informar de inmediato si aparece dolor persistente.
5. Exposición a ruido, polvo y sustancias químicas
Riesgo:
Pérdida auditiva por ruido de compresores, motores y martillos.
Irritación respiratoria por polvo, sílice, neblinas de aceite o lodos.
Contacto con aditivos químicos (espumantes, lubricantes, etc.).
Controles:
Usar protección auditiva adecuada (tapones o casco con orejeras).
Usar mascarillas o respiradores cuando se requiera.
Mantener buena ventilación en la zona de trabajo.
Almacenar y manipular productos químicos según hoja de seguridad (MSDS).
6. Riesgos eléctricos e hidráulicos
Riesgo:
Choques eléctricos o accidentes por presión hidráulica/agua.
Ejemplos:
Manipular equipos eléctricos con cables dañados o en ambientes mojados.
Recibir un “latigazo” de manguera hidráulica o de alta presión que se suelta.
Controles:
Revisar cables y conexiones antes de usar.
No intervenir equipos eléctricos si no estás autorizado.
Asegurar y revisar periódicamente mangueras y conexiones de alta presión.
Respetar lockout/tagout (bloqueo y etiquetado) en mantenciones.
7. Riesgos climáticos: frío, calor, altura y radiación UV
Riesgo:
Golpe de calor, hipotermia, deshidratación, mal agudo de montaña.
Situaciones típicas:
Trabajar muchas horas a pleno sol sin bloqueador ni hidratación.
Turnos nocturnos con temperaturas bajo cero sin ropa adecuada.
Alturas sobre los 3.000 m sin aclimatación correcta.
Controles:
Usar ropa de trabajo adecuada (capas, chaquetas térmicas, gorro, lentes).
Aplicar bloqueador solar varias veces al día.
Hidratarse constantemente, aunque no se tenga sed.
Informar síntomas de puna (dolor de cabeza, náuseas, dificultad para respirar).
8. Fatiga y somnolencia
Riesgo:
Tomar malas decisiones, perder concentración o quedarse dormido operando equipos o caminando cerca de zonas peligrosas.
Causas:
Jornadas largas.
Descanso insuficiente en campamento.
Problemas personales que quitan sueño.
Controles:
Dormir el máximo posible en los descansos.
Informar cuando se siente fatiga extrema.
Usar pausas activas y rotación de tareas cuando la jefatura lo permita.
Evitar el consumo excesivo de cafeína y bebidas energéticas.
9. Riesgo de tránsito y transporte
Riesgo:
Accidentes en traslados hacia/desde faena o dentro de la mina.
Situaciones:
Buses o vans en caminos de tierra, hielo o neblina.
Vehículos livianos que comparten rutas con camiones y maquinaria pesada.
Controles:
Usar siempre el cinturón de seguridad.
Respetar velocidad y normas internas de tránsito de la faena.
Mantener silencio y orden dentro del vehículo para no distraer al conductor.
Reportar condiciones peligrosas de camino (hielo, piedras, derrumbes, etc.).
10. Falta de comunicación y cultura de “no decir nada”
Riesgo:
Quedarse callado ante condiciones inseguras o errores, por miedo o vergüenza, generando incidentes que se pudieron evitar.
Ejemplos:
No avisar que te sientes mal o muy cansado.
No reportar una casi pérdida (near miss).
No decir que no entendiste una instrucción.
Controles:
Fomentar una cultura de seguridad donde todos puedan hablar.
Usar herramientas como ART, STOP, permisos de trabajo y reportes de peligros.
Acordar señales claras entre perforista y ayudante.
Recordar que ningún metro vale más que tu vida.
La seguridad como parte del oficio
Ser ayudante o perforista no es solo sacar metros; también es:
Identificar riesgos
Aplicar controles
Cuidar a tus compañeros
Cuidar tu propio futuro
Muchos accidentes graves ocurren por confianza excesiva y pequeños descuidos. La idea no es trabajar con miedo, sino con respeto por la máquina, por los procedimientos y por uno mismo.
Puedes evaluar con estrellas
¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!
Puntuación media 0 / 5. Recuento de votos: 0
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.
